Muchas mujeres enfrentan diariamente el reto de equilibrar responsabilidades profesionales, crianza, labores de cuidado y vida personal, frecuentemente bajo altos niveles de exigencia física y emocional. Cuando no existen espacios adecuados de descanso, apoyo y desconexión, pueden presentarse afectaciones importantes en la salud mental, tales como: Estrés crónico y agotamiento emocional. Ansiedad y sensación constante de culpa. Sobrecarga mental por la doble o triple jornada.